domingo, 4 de septiembre de 2016

► CUENTOS CORTOS

Podía escuchar mi corazón latiendo. 
Podía escuchar el corazón de todos sentados allí, podía escuchar el sonido humano.
Ninguno de nosotros se movía. Ni siquiera cuando el cuarto oscureció.
Raymond Carver

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Thanks for sharing your thoughts and opinions with me and other people:

Enter your email address: